Mes: agosto 2016

SEPTEMBER SONG

Posted on Actualizado enn

FRANK

Estamos a punto de finalizar el mes de agosto, aunque queda aún verano, la llegada de septiembre supone la recta final de la estación estival, para muchos el fin del verano, la vuelta al trabajo, el regreso de los niños al colegio, los exámenes de recuperación. Los días son más cortos, las noches se vuelven más frías. Quedan atrás los largos días de playa y diversión. La luz del sol se vuelve más tenue anunciando la cercanía del otoño.

A todos nos gustaría perpetuar el verano, tiempo cálido, de luz y alegría,  en el que el amor ocupa un lugar importante recuerdos de aquellos lejanos amores de verano que acababan al finalizar la estación pero perduraban en el recuerdo durante el resto del año. Otro verano se nos escapa como un suspiro, el tiempo pasa fugaz llenando nuestra mente de imágenes para el recuerdo de aquellos días que no volverán. Me gustaría que este sol siguiera brillando el resto del año con la suave brisa del amanecer. Como dice la cantante Fiona Apple en su canción Pale September, llega septiembre pálido, los días de otoño se balancean a mí alrededor, los rescoldos del verano  perdieron su aliento y desaparecieron.

Fiona Apple, Pale September

 

La música como siempre será un instrumento útil para rememorar momentos o situaciones concretas que nos hayan sucedido durante este verano que está a punto de terminar. Esa canción nos transportará a aquellos momentos y aquel lugar, aún cuando el frio del invierno azote con intensidad, esa música hará que volvamos a sentir la fresca brisa de una mañana de verano, tiñendo de nuevo los oscuros y grises cielos invernales con un azul intenso.

Una de las canciones más conocidas que nos habla de el mes de septiembre, es la popular September song grabada por multitud de cantantes, entre los que destaca Bing Crosby, Frank Sinatra o Nat King Cole. Esta famosa canción sería escrita para un musical compuesta por Kurt Well y letra de Maxwell Anderson.”Los días son cortos cuando alcanzas septiembre, cuando el clima de otoño hacer cae las hojas”. Dice en una de las estrofas de la canción.

Existen muchas y muy buenas versiones de esta canción, aquí dejo varias aunque quiero destacar la de Ella Fitzgerald y Sara Vaughan.

Ella Fitzgerald

 

Sara Vaughan

 

Frank Sinatra

 

Nat king Cole

 

Wilie Nelson

 

Django Reinhardt

 

Chet Baker

EL BAJO INSTRUMENTO SUBESTIMADO

Posted on Actualizado enn

BAJISTA

Existen instrumentos muy populares por ser muy utilizados como elemento principal en bandas y orquestas, como pueden ser la guitarra o los teclados. Pero sin embargo hay otros que pasan inadvertidos y son fundamentales en la formación de cualquier banda. Hoy quiero referirme al bajo, instrumento con gran importancia, ya que este supone la base rítmica y armónica que dará las pautas a seguir al resto de instrumentos que componen la banda.

El bajo pasa en la mayoría de las ocasiones desapercibido a nuestros oídos, ya que este suele ser un elemento de acompañamiento rítmico, nos fijamos más en los solos de otros instrumentos como la guitarra o piano, por ejemplo, sin reparar en la importancia del bajo.

El bajo no sólo es un instrumento de cuerdas que normalmente podemos ver en cualquier banda de rock o pop. Esta denominación la podemos extrapolar a cualquier instrumento que hace dicha función como el bajo acústico, eléctrico o contrabajo por ejemplo.

Aunque el bajista suele ser un músico subestimado, en la historia de la música más reciente, hemos tenido y tenemos grandes bajistas reconocidos por su virtuosismo vamos a nombrar algunos de ellos como ejemplo.

Flea

Bajista australiano conocido como componente de la banda Red Hot Chilli Peppers

 

Cliff Burton

Fue muy popular como bajista de Metálica, clasificado como uno de los mejores de la historia según la revista Rolling Stone

 

Rogers Waters

Este músico británico es conocido por ser uno de los fundadores del grupo Pink Floid y bajista del mismo.

 

James Jamerson

Es considerado como uno de los bajistas más influyentes de la música moderna. Fue músico de la compañía Motown Records, aunque nunca aparecería en los créditos de las grabaciones en las que colaboraba.

 

John Patitucci

En el mundo del jazz, la figura del bajista es de suma importancia, John Patitucci es un músico americano conocido por ser uno de los mejores bajistas de jazz.

 

Marcus Miller

Es otro conocida bajista de jazz, llegó a tocar con el propio Miles David

 

Lee Rocker

No debemos olvidar otro instrumento que hace las funciones de bajo, el contrabajo, muy importante en diversos estilos musicales, desde la música clásica, el rock o el jazz entre otros. Lee Rocker es un referente de este instrumento en el rock.

 

Jaco Pastorius

Hemos dejado para el final uno de los mejores bajistas de la historia el músico y compositor Jaco Pastorius, siendo uno de los pioneros en la utilización del bajo eléctrico.

 

La lista de grandes bajistas sería interminable, he querido traer simplemente una pequeña muestra donde queda constatado el virtuosismo de estos músicos, en este caso queda demostrado por los solos que estos interpretan. Aunque en la mayoría de las ocasiones el bajo queda relegado a segundo plano como un instrumento que sirve como guía rítmica al resto de los componentes de la banda haciendo una labor muy importante que puede pasar inadvertida, pero supone un pilar básico en la estructura musical de un grupo.

MI PEQUEÑA GUITARRA

Posted on Actualizado enn

ukelele-soprano-mahimahi-ms-7g

He de reconocer que soy un músico frustrado, siempre soñé con poder tocar un instrumento, interpretar a través del mismo mis temas favoritos, poder expresar mis sentimientos activamente sacando melodías y acordes.

Aunque lo he intentado más de una vez y toco alguno de oído, mi inconstancia y torpeza han hecho que desistiera en el intento, por eso siento verdadera admiración por los músicos, aunque sean simples aficionados, ya que dominar un instrumento medianamente bien requiere años de estudios y ensayos.

En los últimos tiempos he sentido interés por un pequeño instrumento muy exótico que se ha puesto muy de moda, aunque esto último es lo que menos me gusta, ya que no soy muy dado a ir con las modas, todo lo contrario, trato de huir de ellas. Sentía curiosidad por el ukelele con su sonido agudo, alegre, festivo y por la versatilidad del mismo. Este instrumento que adoptaron los habitantes de Hawái en el siglo XIX fue llevado a las islas por inmigrantes portugueses, el antecesor del ukelele es el cavaquinho, muy utilizado en la música tradicional portuguesa y brasileña.

El Ukelele se haría muy popular por la interpretación del cantante Hawaiano Israel Kamakawivo’ole por la versión que este hiciera de las canciones Over the rainbow y what a wonderfull world acompañado por este pequeño instrumento.

En este verano quise despejar la curiosidad que sentía sobre este instrumento y me puse a buscar a través de la red información y precios de ukeleles y cuál sería mi sorpresa cuando descubrí que por pocos euros podía hacerme con un ukelele para intentar probar suerte, ya que siempre se ha dicho que este es un instrumento fácil de aprender a tocar, relativamente, y sino por el precio que tenía siempre podía servir para adornar algún rincón de la casa, ya que estéticamente es gracioso y decorativo.

Por fin me llego el ukelele, me gustó, aunque era consciente que por el precio que había pagado por el, su calidad no debía ser muy alta, pero quería tomar contacto con el instrumento. Practicando y viendo diferentes tutoriales comencé a sacar tímidamente algunos sonidos agradables de esta diminuta guitarra, comencé a enviciarme y cada vez me gustaba más, pero a medida que avanzaba notaba que el sonido no era limpio ni nítido ni siquiera parecido al de los tutoriales que veía en la red. Ahora es cuando me empezaba a dar cuenta de la pésima calidad del instrumento, era lo lógico por 25€ no podía pedir nada más. Pero mi afición por el ukelele iba creciendo cada vez más, necesitaba otro de mejor calidad para seguir con mi periodo de aprendizaje.

Aprovechando un viaje a Madrid me personé en una tienda especializada exclusivamente en ukeleles, pedí consejo al dependiente que me explico y mostró varios instrumentos, al oír el sonido de estos, me enamoré de ellos, era el auténtico sonido hawaiano, exótico, alegre y festivo del ukelele. Salí de la tienda con un mi flamante ukelele de caoba en una extraordinaria funda acolchada, por unos momentos me sentí en la piel de un músico por las calles de la urbe con mi pequeña guitarra, aunque sólo era un inocente aprendiz de pueblo. Desde entonces practico de forma libre con mi ukelele y ya van sonando algunos acordes de mis canciones favoritas, que disfruto interpretando, a mi manera, temas que me gustan, todo un lujo. Aunque me queda muchísimo por aprender me ha supuesto una satisfacción personal lograr hacer sonar algunos acordes en mi pequeño y precioso ukelele, ya que no pretendo tocar para nadie sino para mi propio regocijo y disfrute.

Últimamente podemos escuchar el ukelele como instrumento de acompañamiento en diferentes grupos de música pop e indie. Incluso está muy bien visto entre algunas tribus urbanas como los Hspter tocar este instrumento, no es mi caso, y espero que pronto pase de moda, ya que no me gusta a ir con estas corrientes no vaya a ser que me confundan con alguno de estos movimientos tan modernos, ya que yo soy más antiguo que el aire.

Eddie Vedder

Paul Mcarteney

Jake Shimabukuro, uno de los mejores interpretes de este instrumento

Ricardo Arjona

COME AWAY WITH ME

Posted on Actualizado enn

SECCIÓN CHAMPAGNE Y MÚSICA DE FONDO

«2º POST EN COLABORACIÓN CON EL BLOG  CHAMPAGNE PARA DESAYUNAR«

champagne

Me callas con un beso, mientras el cigarro se consume y el primer café de la mañana se nos ha hecho mediodía. Podríamos perder la noción del tiempo, que dejara de salir el sol los días pares, y no importaría en absoluto; no alteraría el orden perfecto en que se sucede lo importante: tú, yo; yo, tú. Universo perfecto.

Me callas con un beso y me das la espalda y te veo, como tantas veces, acercarte al gramófono; tu espalda lleva aún las marcas de mis dedos dibujando símbolos tribales sobre ella y del carmín de mis labios sedientos, que han bebido de ti; y, desde la distancia, me sigue pareciendo que su contorno y el de la mía se dibujaron de un sólo trazo.

image2

Retiras el vinilo, alargas la mano, tanteas al azar otro que lo sustituya y levantas la aguja suavemente. Apenas te detienes un segundo esperando: Norah Jones. Tu cabeza asiente imperceptiblemente, la mía copia el gesto, reflejo de ti, justo en el momento en que se abre paso ese ruego leve, ese «Come away with me», un canto de sirena que no implora, que simplemente enuncia una realidad contra la que no cabe resistencia alguna, con una voz tan dulce y serena que sustraerse a ella sería imperdonable.

Y es que, en ese preciso instante, los dos hemos vuelto a vernos, exhaustos, el corazón desollado, los ojos en los ojos preguntando si avanzar o retroceder, midiendo las fuerzas, la valentía, tanteando la dimensión del abismo, el de quedarse en tierra firme quiero decir, que el vacío de saltar jamás pudo compararse al helor de permanecer quieto … sin ti, sin mí.

Ninguno de los dos fuimos nunca de sangre fría, pero juntos ardíamos y a punto estuvimos de consumirnos en el infierno, faquires de un amor incandescente del que había que huir o morir en el intento. Difícil encrucijada que resolviste encontrando la solución a la ecuación: quererse como niños, amarse como adultos.

Me enternece recordarte ahora, en una mano los miedos, apenas atados con la cuerda con la que habías puesto el reloj en hora, latiendo vivos, tratando de ganar posiciones; en la otra, con pulso tembloroso, tu futuro. Podía reconocerlo sin lugar a dudas; al fin y al cabo pasé mis dedos por él mil veces mientras lo unía milimétricamente al mío. Jamás un hombre fue tan atractivo como tú, dividido, roto en dos, pero cierto, frente a mí, entregando lo más valioso que se puede entregar, el miedo y la voluntad tozuda de no darle tregua y apostarlo todo aunque se pierda.

Te imaginé sopesando, bordeando la línea, sintiéndola un precipicio al que saltar se convertía… quizás en todo, quizás en nada, como una moneda al caer: cara o cruz.

image3

Y rompiste a hablar. Porque tu voz quebró, rompió, la inercia que nos empujaba a protegernos de las llamas, abocándonos a una vida templada de amores templados. Tu voz salía de la trinchera, sin fusil, no para rendirse sino para ganar, para ganarme con una sola palabra:

Ven.

Quise decirte…que recordaras que me gusta hacer castillos en el aire y dejarlos suspendidos mientras todo pasa por debajo, que tropiezo una y mil veces con la misma piedra. Y también con la realidad. Que, si unes la linea que hay entre mis huellas, verás que tiende la mitad más una de las veces a la utopía.

Que no soy práctica, ni puntual, ni ordenada. Que las únicas monedas que me interesan son las de cambio … para negociar besos; que en mis noches en vela me he aprendido los colores del arcoíris y cada palabra que me escribiste.

Que no sé coser, aunque sabría unir tus heridas con hilo de plata si me dejaras.

Que soy incapaz de encontrar la dirección correcta a ninguna parte, salvo a ti, que me la sé de memoria por tierra, mar y aire. Que si cierro fuerte los ojos, aún no te has ido y que podría dibujar toda la noche símbolos tribales sobre tu espalda sin ceder al sueño. Que jamás te necesitaré pero que puedo quererte para siempre.

Que me equivoco más de lo que la paciencia podría soportar. Que soy irremediablamente imperfecta. Y tuya.

Pero no hizo falta.  Ven, repetiste… Conmigo. Zanjaste.  La moneda había caído de cara. Y en ese instante tú, TÚ, te convertiste en mi latitud, en mis coordenadas.

 

Voy.

Y ahora Norah Jones derrama esa súplica por el salón, demorándose en la piel del sofá y en la de nuestros cuerpos y, mientras nos envuelve mansa pero pertinaz, los dos recordamos que tú supiste, quisiste y pudiste conjugar el verbo amar en su más pura expresión: Ven. Y yo, haciendo reciproco tu coraje, fui.  …

image005

Era una noche calurosa, de julio, aquella en que en un intermedio del intermedio de nuestras vidas, decidimos ser un contigo, y no un sin ti.

Sonrío, pensando en esas breves e inocuas decisiones del día a día, como cambiar un vinilo por otro. Sonrío porque recuerdo que sí, que te cosí las heridas con hilo de plata y que jamás aprendí a ser ordenada y que, precisamente por eso, mis discos no están colocados en orden alfabético, como los tuyos, y que al lado del de Norah Jones olvidé algún día aquel de la Chapman con el que, incapaces de decir lo siento, te amo, quédate a mi lado, habríamos cedido al miedo: Baby can I hold you. Inevitable imaginarlo con la capa de polvo del olvido, la misma que cubre lo que pudo haber sido y no fue, solo que en esta oportunidad lo que sí fue era lo inevitable. Porque hay amores que son eso, inevitables.

Te giras, me miras y sé que el infierno queda en la esquina de una calle que ya no me pilla de paso, porque pronuncias mi nombre y me llamas (Come away with me…) mientras tus pasos gravitan hacia mí, y converges, y convergo. Y podríamos perder la noción del tiempo, que el sol dejara de salir los años pares, y no importaría.

 

Come away with me… 

Y yo a tí. 

 

 

Autora: Be naive

Blog: Champagne para desayunar